0
Locales
0 comentarios
06/03/2019

Pornoveganza: Un caso riojano, clave para incluir el delito en el Código Penal

Se trata de la causa iniciada contra Patricio Pioli, el conocido tatuador acusado de difundir videos y fotografías íntimas de su ex pareja sin su consentimiento. Asimismo, la incansable lucha de la damnificada trascendió y el caso sentó precedente, impulsando la inclusión del delito de pornovenganza en la reforma del Código Penal..

Durante mucho tiempo no existió un nombre para denominar este tipo de hechos, donde una de las partes se ve afectada por la difusión indebida de imágenes íntimas que, generalmente, va acompañada de amenazas. Hoy se conoce como “pornovenganza”, cuya tipificación fue incluida como un nuevo delito informático en la reforma del Código Penal.

En este sentido, un caso ocurrido en La Rioja que tomó notoriedad en junio de 2017, ayer recorrió los medios de comunicación, tanto locales como nacionales, dado que marcó el punto de partida para esta nueva inclusión. Se trata de la causa iniciada contra Patricio Pioli (foto), un conocido tatuador sanjuanino, radicado en La Rioja, acusado de difundir fotografías y videos privados de su ex pareja, sin el consentimiento de la misma.

Fue entonces que la víctima de 28 años, decidió recurrir a la Justicia para ponerle fin al acoso constante que sufrió por parte de su ex, como así también por parte del entorno del mismo. De esta manera, logró que el agresor fuera procesado (con prisión preventiva, pero con beneficio de excarcelación) por “coacción” y “lesiones leves calificadas”. Asimismo, aún se está a la espera de la fecha de inicio del juicio.

Un camino difícil

“Mi ex fue procesado y va a juicio oral, algo inédito en el país”, expresó la joven, cuya frase se hizo eco en distintos medios de comunicación a nivel nacional, dándole esperanza a quienes pasaron una situación similar.

Cabe mencionar que día a día crece el número de víctimas de pornovenganza y sextorsión, conocido como el chantaje basado en material privado. Por este motivo, era necesario que este tipo de hechos fuera contemplado como un delito informático.

“Lo que me sucedió a mí no es un caso aislado, hay chicas que han llegado a suicidarse. Yo vengo de un tratamiento psicológico y de otro con psicofármacos, sigo con trastornos de ansiedad pero no voy a dejar esta lucha. Espero que la Justicia dicte un fallo ejemplar y siente un precedente”, dijo la víctima ante un medio nacional, remarcando que, hoy por hoy, su misión pasa por “concientizar a las personas para que no se dejen filmar ni sacar fotos por nadie, por más conocidos e íntimos que sean, porque una nunca sabe lo que pueda pasar el día de mañana”.

La pornovenganza es un delito

La tipificación de la pornovenganza como un nuevo delito informático se incorporó en la reforma del Código Penal. La misma, se refiere a la difusión sin consentimiento de imágenes o grabaciones de naturaleza sexual producidas en el ámbito privado. Siguiendo esta línea, la pena contemplada se agrava si la persona fue pareja de la víctima, si la víctima es menor de edad o si el delito se comete con fines de lucro.

Por su parte, este delito establece una pena de 6 meses a 2 años de prisión o una multa económica, en tanto que los agravantes previstos pueden llevar la pena de prisión de 1 a 3 años.

Agregar comentario